sábado, 24 de octubre de 2009

Visitando al Doctor


Bueno, aca volví. Los últimos días estuve a mil, la verdad es que el chino es complicado cuando te lo enseñan de manera normal, así que imaginense lo que es estar en un curso acelerado. Eso por un lado, por el otro esta el tema de que mi hemisferio derecho (el dela creatividad) lo tengo atrofiado, creo que tantas horas de Los Simpsons terminaron por arruinarlo., y no se me ocurría que podía poner de bonito.
Les voy a contar de mi primera experiencia con un galeno chino. Como alguno de ustedes saben, a fines de junio casi me rompo el tobillo jugando fútbol. Estuve un mes con muletas, casi dos meses con la bota (Johnny) Walker, rehabilitacion, etc. El tema es que al llegar aca haced casi dos meses empecé a caminar mucho y notaba que al final del día que el tamaño de mi tobillo izquierdo era el doble que el derecho. Como hice siempre, fui pateando la visita al 'dotor'. Pero ayer me arme de coraje y fui a la clínica que hay en BLCU. Paso a contar lo ocurrido, en tercera persona como el Diego.
Leo entra en la clínica y entre gestos y palabras (pocas) de chino se hace entender, es la primera vez que va y tiene que pagar por que le hagan la carpeta de historia clínica. Acto seguido, mediante señas le dice a la enfermera que su problema es el tobillo. La misma le indica a Leo donde dirigirse. Leo, obvio, se pierde porque su chino es muy básico todavía. Vuelve a preguntar y esta vez pide que lo lleven.
Una vez en el pasillo, Leo se sienta a la espera de que lo llame el doctor, hay unas 3 personas para ser atendidas antes. Leo no desespera, calcula unos 20 minutos hasta que le toque, saca una revista y se pone a leer. Pasados unos instantes, Leo nota que la gente entra al consultorio sin ser llamada.....eso lo hace dudar, pero como nadie habla inglés (menos español), no le queda otra que esperar, no sea cosa que haga algo que sea una falta de respeto imperdonable, y lo saquen de patitas a la calle.
Inmediatamente después de haber tenido ese pensamiento, se sienta una chinita que habla ingles al lado de Leo, le cuenta que se cayó en una competencia, que estudia, y la mar en coches. Leo le pregunta si tienen que esperar a ser atendidos y le responde que no, que hay que mandarse en cuanto haya oportunidad. En eso se abre la puerta y Leo y la china se mandan (ella le dice que lo siga, asi no se cola nadie).
Una vez adentro del consultorio Leo, que es todo un caballero, le cede el lugar a la china. Esta se atiende y se retira.
Llego el momento, Leo tenia enfrente a un original médico tradicional chino. El mismo le pregunta la edad y Leo, que ha estado estudiando como loco, le responde en un chino claro como el agua: 'er shi liú' (26).. Acto seguido esboza una frase: 'En junio, estaba jugando futbol y...' ahi paró el chino para dar lugar al lenguaje universal que no es el amor sino las señas. El doctor miró el tobillo inflamado y tocó buscando dolor, algo que obviamente encontró, el muy maldito. Después hizo el diagnostico (o al menos eso creyó Leo) y le recetó unas pastillas y un parche para el tobillo.
Finalmente Leo salió del hospital con las nueve cajas para solucionar su problema. Ahora si podía ir a la biblioteca a practicar un poco los caracteres, y prepararse para una nueva aventura.
Saludos a la banda,
Leo

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